Actividad física veraniega confirma sus beneficios en adultos mayores

Reforzando lo efectuado durante gran parte de 2019, los participantes del programa Más Adultos Mayores Autovalentes continúan, este verano, realizando actividad física guiada por los profesionales del CESFAM Norte, lo cual les ha reportado beneficios a todo nivel.

Gracias a recursos frescos, el programa ha podido adquirir nueva implementación e indumentaria para llevar a cabo de mejor manera los talleres, los cuales se desarrollan todos los martes e incluyen caminatas desde el centro de salud familiar hasta la laguna Esmeralda donde se ejecuta un circuito de ejercicios.

Ingrid Inostroza, kinesióloga del programa, destacó que la iniciativa constituye una excelente oportunidad de participación social. Actualmente, asisten entre 30 a 40 usuarios a cada sesión, quienes comparten sus experiencias, ríen y disponen de un espacio de pares para plantear sus problemáticas.

“El simple hecho de salir a las caminatas y exponerse a la luz del sol en la mañana –no a las 3 de la tarde- hace que nuestro calcio se active y se fije a los huesos, activando también la vitamina D y eso es favorable en un 100% para los adultos mayores que están ya con un problema en los huesos, por ejemplo artrosis, osteoporosis y otros tipos de patologías. Además de la participación socia porque tenemos mucho adulto mayor que se encuentra en una condición de soledad lo cual hace que, a mayor soledad, están predispuestos a una depresión y con depresión baja su capacidad cognitiva y se exponen a demencia”.

Ana Luisa Robles (74), vecina del sector de la laguna Esmeralda, se declaró feliz por su participación en el programa. Le gusta convivir con personas de su edad y la actividad física le ha permitido recuperarse de un accidente cerebrovascular, refirió.

“Ha sido gratificante para una porque antes no hacía ejercicio por el hecho de haber trabajado toda mi vida. Una vez que ya me integré a este programa he notado muchos cambios en mi manera física porque yo ahora puede caminar, voy siempre al centro caminando; me voy y me vuelvo caminando”.

Las sesiones incluyen control de glicemia y de presión arterial, a cargo de una enfermera, de manera de resguardar la seguridad de todos los adultos mayores.